Los carnavales de Leitza se celebran el cuarto domingo de enero, lunes y martes. A excepción de la mayoría de lugares, en Leitza los carnavales se celebran en estas fechas. En la época en que estuvieron prohibidos, también se celebraban, argumentando que eran "las fiestas pequeñas".

Aunque durante los últimos 20 años se consideró que estaba perdido, nuestro carnaval tiene un distintivo propio que en el año 2008 se intentó recuperar: el capirote o sombrero de cucurucho. Consta de unas bases de alambre de la mayor altura posible envueltas de cintas de papel de colores. Estos enormes capirotes con forma de cucurucho adornados con plumas de buitre, gallo u otra ave, se colocan en la cabeza, y con la cara siempre tapada y una túnica como vestidura, se sale en cuadrilla por las calles del pueblo. Como se ha dicho anteriormente, esta costumbre se recuperó en 2008.

Aparte de esos detalles que lo caracteriza, en nuestro carnaval se mantiene una costumbre que es común a los pueblos de alrededor cada vez más enraizada: ir de caserío en caserío de recolecta. El lunes por la mañana se parte hacia los barrios de Gorriztaran, Arkiskil, Erreka y Sakulu: en cada caserío, se come y se bebe de lo ofrecido por los de la casa, y tras bailar a los sones de la música tocada por músicos que conforman el grupo, se continúa andando hasta el siguiente caserío. Las cuadrillas se reparten en cuatro grupos, y se ha llegado a 400 las personas que han participado en el recorrido. Es una costumbre muy arraigada. El martes se va de colecta al quinto barrio de caseríos: Erasote. Pero en este caso, es muy notoria la menor participación, pero también es verdad que la gente toca techo el día anterior. De todas maneras, da pie a que los que hayan ido puedan, por ejemplo, jugar a las cartas con los del caserío.

Aparte de esto, también hay que mencionar otras costumbres más recientes. A partir del año 1999, el domingo de carnaval se ha convertido en un día muy vistoso: las cuadrillas del pueblo preparan sus carrozas para el desfile que dura toda la mañana. Después de una comida popular, cada cual sigue su fiesta. El martes también se organizan cenas y la fiesta nocturna es muy especial, pues puedes encontrarte entre mariachis, la Pantera Rosa, curas o brujas vestido de astronauta, por ejemplo.

En fin, niñas, niños, jóvenes o viejos, todo el mundo participa en los carnavales de Leitza.